Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.



Buenas!!!!! Como van esos septiembres?!?!? Espero que vaya bien la cosa :-p
Un saludo!
Van bastante de pena, pero gracias por el interés. Espero que tu septiembre sea más afortunado que el mío, ya contaré cuando los exámenes me dejen respirar ;oP
Besinhos from Anita Bokeron.